Sobre la conferencia de López Aguilar

Esta tarde he tenido la suerte de poder asistir a la conferencia de Juan Fernando López Aguilar “La peor crisis de Europa. Grecia en el punto de mira”, celebrada en el C.M.R.E. “Fernando Abril Martorell” de la Universidad Carlos III de Madrid, en Leganés.

Su intervención comenzó con un análisis de la historia de la integración Europea, de los orígenes de la idea de Europa y la naturaleza de la identidad europea.

López Aguilar describió la construcción europea como una historia de éxito, pues ha conseguido garantizar la paz en Europa y definió la ciudadanía europea como el mayor logro de esta construcción. La ciudadanía europea es un elemento que no empobrece, sino que enriquece, sumándose a la identidad española y nuestra ciudadanía española.

El Tratado de Lisboa suponía el mejor horizonte posible hasta el momento para Europa, pero su entrada en vigor coincidió con la peor crisis a la que se ha enfrentado Europa.

El impacto político de la crisis ha supuesto un resurgir del resabio de las corrientes nacionalistas y localistas en las opiniones públicas, que se ven aquejadas según el eurodiputado por la presión de unos medios de comunicación predominantemente conservadores. Así, en la opinión pública de los países del norte se ha instalado un convencimiento de que ellos pagan por los excesos, el fraude fiscal y el gusto por la siesta de los países del sur, mientras que en éstos surgen movimientos de opinión donde se deplora el egoísmo y la imposición de los países más ricos que están dictando recetarios de imposible cumplimiento a los países en dificultades.

La crisis de deuda soberana pone de manifiesto los defectos congénitos con los que fue concebida la moneda única. Se puso en circulación sin una institución dispuesta a actuar como prestamista de último recurso que asegurase su liquidez ante las presiones especulativas o los problemas del mercado. Hasta ahora no ha contado con un banco que lo defienda, como lo hace la FED con el dólar. Las razones de esta crisis de deuda no son económicas, sino políticas. Si fueran económicas, el Reino Unido estaría asfixiado porque su déficit es mucho mayor que el español, pero no lo está porque tiene un banco nacional que respalda la libra. Frente a esto, enfrentados a los problemas actuales, los países del euro tienen que acudir a los bancos y no pueden escapar de la especulación.

El eurodiputado criticó las “políticas de sólo austeridad” e hizo hincapié en que el origen de la crisis en España no fueron unas cuentas desastrosas, sino la destrucción de empleo desde el inicio de la crisis económica en Estados Unidos y el mayor gasto público con el que se tuvo que hacer frente a esto.

En relación al rescate de Grecia, López Aguilar argumentó que el manejo de la crisis ha sido perverso, porque la ayuda que se prestó a Grecia no tenía como objetivo sacarla del bache, sino pagar los intereses de su deuda (ni siquiera para amortizar el capital) para ayudar a los bancos tenedores de su deuda.

La situación es grave y, según él, no es imposible solucionarla. Pero para ello es imprescindible cobrar conciencia de que nos hace falta Europa para salir de esto, pero otra Europa.

En este sentido, explicó que, actualmente, la política europea se decide por el 30% que vota al Parlamento Europeo. Esta altísima abstención ha implicado una sobrerrepresentación de la derecha, una ultrarepresentación de la extrema derecha y una infrarrepresentación de la izquierda. Por todo ello, terminó su intervención defendiendo que es imprescindible participar y, además de movilizarnos, protestar o utilizar las redes sociales, votar.

Finalmente, hubo una gran presentación por parte de los asistentes, que plantearon numerosas preguntas… les invitamos a todos a venir a nuestros café-europa para seguir hablando en clave europea.

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